Un poema comienza en deleite y termina en sabiduría.

La Educación Permanente se hace cada vez más necesaria. Sus rasgos y dimensiones caracterizan la dinámica de cambio en la que estamos inmersos. Intentar justificar la necesidad de Educación Permanente en un mundo en que lo único estable es el cambio, puede resultar innecesario. Todos experimentamos la necesidad de una renovación constante si no queremos caer en la obsolescencia cultural.

El Libro Blanco de la Comisión de las Comunidades Europeas (1996) destaca tres factores a los que se enfrenta el mundo:

- La sociedad de la información.

- La mundialización de la economía y el acelerado desarrollo de conocimientos científicos.

- La producción de objetos técnicos así como su difusión.

La Educación Permanente se ha convertido no sólo en exigencia sino en necesidad ineludible para vivir en una sociedad dinámica que se abre al nuevo milenio con desafíos insospechados. Se multiplican los argumentos que ponen de relieve la necesidad de aprender a lo largo de la vida.

1. La explosión del conocimiento y los avances científicos de los últimos tiempos presentan un reto a la educación. Los conocimientos adquiridos en la escuela no bastan para colmar la exigencia de una vida entera, cuando el desarrollo tecnológico va cambiando nuestros hábitos, gustos y necesidades.

2. Los conocimientos cada vez más profundos de una materia y sus manifestaciones nos llevan a una concepción más unificadora del conocimiento, al romperse las fronteras que separan las diversas ciencias particulares.

La aplicación del método científico, en sentido amplio, identifica cada vez más las ciencias con las humanidades, acercándonos de este modo, a un humanismo científico-técnico. Hoy la polémica de las dos culturas, la científica y la humanística, propiciada por Snow va perdiendo sentido a favor de una visión más unificadora del conocimiento. Esta forma de acercarse al mismo nos invita a la búsqueda incesante de la verdad.

3. Los cambios científicos y tecnológicos no han sido solamente de tipo cuantitativo sino también cualitativo. Se cuenta con un mayor número de conocimientos y de técnicas que aportan una visión nueva del ser humano. El desarrollo de las nuevas tecnologías en la sociedad del conocimiento y de la información demanda una preparación específica.

4. Se están produciendo transformaciones profundas bajo el horizonte de la mundialización. Asistimos al nacimiento de un mundo que llamamos «único», con dimensiones planetarias en el que emergen profundas transformaciones en todos los órdenes. El capital tiende a integrar los mercados nacionales en un único mercado global, que lo abarca todo desde la lógica del dominio neoliberal. Los problemas y la solución a los mismos nos afectan a todos.

5. El mundo del trabajo presenta cada vez nuevas exigencias. El desempeño eficaz de una profesión exige la resolución de tareas en un nivel cada vez más elevado y la vinculación entre la educación y la profesión a desempeñar se hace cada día más urgente. Para la economía es muy importante aprovechar la experiencia de personas ya incorporadas al mundo del trabajo, permitiéndoles mediante la Educación Permanente, elevar su nivel cultural y técnico. Por otra parte, en este siglo la esperanza de vida se ha alargado veinte años, debido a las conquistas de la sociedad del bienestar. Las actividades de ocio cada día más extendidas, en una sociedad industrializada, propician el desarrollo de diversas dimensiones del ser humano: sentido de la participación en la vida cívica, social y familiar, de acción sobre el entorno, etc. De ahí que la Educación Permanente constituya un medio de promoción colectiva. La necesidad de cultivarse expresa lo que cada uno lleva consigo, es consecuencia lógica de la necesidad de saber. La Educación Permanente también desempeña el papel de promoción social y ofrece la posibilidad de adaptarse a los cambios. Esta adaptación a lo nuevo a veces se afronta con temor.

6. La democratización de la educación está propiciando que se la considere cada vez más como una actividad al alcance de todos. Somos cada vez más conscientes de que la equidad social exige una compensación a favor de aquellos que no han podido prolongar sus estudios al nivel deseable.

Se están generando nuevas formas de exclusión y violencia en el tejido social, se producen flujos migratorios constantes. Las sociedades son cada vez más multiculturales, multiétnicas y multireligiosas.

Los cambios sociales, políticos, económicos y culturales inciden también en el campo de la educación. El Consejo de Europa, consciente del contexto que hemos dibujado, pone en entredicho las actitudes y las estructuras existentes en el terreno de la educación y la formación: la necesidad de fomentar una mayor responsabilidad personal en la adquisición de nuevos conocimientos y destrezas, el desarrollo personal de los individuos, de la sociedad de la información; la evolución de los conocimientos y aptitudes, especialmente las cualificaciones necesarias para el futuro, la necesidad de responder a la diversidad de la demanda en educación y formación tanto iniciales como permanentes, los cambios operados en el mundo del trabajo y en la sociedad en general con la aparición también de nuevos tipos de trabajo, la reorganización de la jornada laboral y los nuevos esquemas de aprendizaje del trabajo, la integración de los individuos en la sociedad, una participación activa en el proceso democrático de toma de decisiones y el principio de desarrollo sostenible.

Los rasgos mencionados ponen de relieve como estamos insertos en una sociedad cambiante, en la que el capital intangible desempeña un papel relevante; por todo ello, aprender a lo largo de la vida se convierte en necesidad ineludible.