Lo que de raíz se aprende nunca se olvida. Séneca

Podría interpretar que lo que se aprende a muy temprana edad sienta sus bases, patrones, valores, conductas aprendidas que modelarán y orientarán en el tiempo creando una personalidad o un aprendizaje en un oficio en un arte, podría cambiarse un poco por la dinámica cambiante y el propio contexto que lo puede exigir pero para mejorar, por eso del todo no se olvida.

El individuo por lo general viene al mundo con sus capacidades en pleno desarrollo, entre ellas la memoria. Y digo general porque la psicopedagogía ha venido desarrollando y aplicando una serie de investigaciones que han originado verdaderas metodologías que aplicadas al cerebro humano dan como resultado diversas variables, por ello se han diversificado en diversas ramas y conceptos que complican el estudio total y pleno de la capacidad de retentiva. Es cierto que hay diversos métodos de aprendizaje con resultados espectaculares, donde el hombre puede desarrollar su mente basado en planos congnositivos y congnitivos, así como mapas mentales y otra serie de actividades cuyo origen parte de un profundo estudio científico en los últimos 50 años. Ahora bien, en pleno desarrollo físico del hombre, pueden sucederse factores que alteran su normal desarrollo mental y por ende profundizan y originan el olvido de lo aprendido a través del tiempo.